martes, 22 de febrero de 2011

"Los demoniets dels Incendios" (a.k.a "Die Speicherstadt")

Hace ya un tiempo que, como supongo que os pasara a muchos de vosotros, deje de consumir juegos a gran escala, ya que me di cuenta que muchos de ellos acababan  siendo pasto de segunda mano o de mathtrade, por lo que mi tendencia de compras lúdicas ha bajado en cantidad en pos de comprar un poco mas sobre seguro, o lo que es lo mismo, juegos que sé que voy a poder jugar habitualmente (y de los que he leído bastante) por un lado y/o juegos que me han sorprendido gratamente una vez que los he probado... Y si además, puedo jugar con mi suegra, pues acaban siendo compra segura...

El juego del que os voy a hablar hoy, cumple el segundo requisito a la perfección, además, por supuesto, del bonus suegril (si no no estaría escribiendo esto ahora mismo), y es un juego que descubrí gracias a las sesiones de "El Hombre que Ríe", pero que me encantó desde un primer momento, incluso devolviéndome la fe de que aun se pueden hacer buenos eurogames puros y duros sin que parezca que estas jugando al mismo juego una y otra vez... os voy a hablar de "Die Speicherstadt", y que, pese al sobrenombre acuñado por Milagros, no tiene demonios por ningún sitio, pero mejor, os cuento luego la anécdota del porqué de ese rebautizo y empiezo a contaros de que va la cosa...

"Die Speicherstadt" restoring my faith in eurogames since 2010

Decir a estas alturas que Stefan Feld es uno de los mejores autores alemanes de juegos de mesa, es lo mismo que decir que la tortilla se hace con huevos, vamos, una obviedad, sin embargo, cuando uno se pone a pensar en las obras maestras de este autor, lo primero que nos viene a la cabeza son juegos como Roma, En el Año del Dragón o Notre Dame (de hecho en un reciente post de labsk pidiendo recomendaciones de este autor, estos dos últimos se llevan la palma)  o los mas recientes Macao y Luna, pero pocos hablan del juego que nos ocupa hoy..., tan pocos que a mi me había pasado desapercibido hasta hace un par de meses. Y a mi, personalmente, me ha parecido un gran juego, sencillo de explicar, con su estrategia (pero no lleno de Análisis-Parálisis) y con un sutil puteo de ese que tanto me gusta.  Puede que no sea su mejor juego, de acuerdo, pero a mi me parece una joyita...

Si además de Feld, tenemos en cuenta que de buena parte de los gráficos del juego se ha encargado el genial Michael Menzel, pues tenemos de nuevo un combo autor/dibujante mas que interesante, y eso que en este trabajo, el amigo Michael se ha encargado de hacer la portada del juego, así como unas cartas muy bien dibujadas, pero que no le habrá costado mucho dibujar, ya que cada una se repite varias veces, excepto unas pocas... Y decía que Menzel se había encargado de buena parte, porque el tablero, es obra de otro autor, Harald Lieske y la verdad es que contrasta con el resto del juego por su sobriedad y simplicidad..., vamos que de primeras me resultó feo de c*****s, pero una vez que juegas, ves que es funcional y que quizá el juego en un principio fuera sólo de cartas... además, podríamos decir que el tablero del juego representa fielmente la "Ciudad Almacén", sobre la que gira la temática del juego, pero uno, que es hombre de mundo pero no tanto, no conocía ni de lejos...

Visto así, quizá el tablero no sea tan feo...



Y es que en este juego, representamos el papel de empresarios afincados en el distrito de los almacenes de Hamburgo, en el que tenemos que recibir encargos, conseguir las mercancías que llegan de allende los mares y protegernos contra posibles incendios de nuestro almacén..., además de conseguir algunos edificios únicos y especiales que nos darán PVs al final de la partida... Dicho así puede parecer "otrodeesosjuegosquesepareceaotrosveinte", pero como decía al principio, este juego me ha hecho reconciliarme con los eurogames, ya que conjuga la mecánica de conseguir cartas, con una mecánica de puja muy original mediante algo parecido a la colocación de trabajadores... y es que al principio de cada turno vamos a tener opción de conseguir una serie de cartas, en las que el precio vendrá determinado por el numero de trabajadores que haya colocado encima de cada una de ellas, haciendo que en algún caso sea demasiado caro o incluso imposible para algún jugador, pero no para los que han colocado detrás, ya que conforme se quitan trabajadores, el precio disminuye en una moneda..., y por cierto, que monedas tan bonitas (tanto que la primera expansión del juego va a consistir en algunas cartas nuevas y un juego de monedas de metal, como la que actualmente marca el primer jugador). Así pues, iremos haciendo nuestra propia colección de cartas que nos permitirán puntuar de diferentes maneras o incluso perder puntos, ya que a lo largo del juego hay 4 incendios y si no tenemos bomberos entre nuestras filas, podemos llegar a puntuar hasta un máximo de -10 puntos, como le ocurrió a uno que me se yo... Todo ello aderezado por una falta de dinero  que hace mantener la tensión durante toda la partida.

Pues bien, tras haber jugado un par de veces, sabia que con este juego acertaba seguro, ya que cumplía prácticamente todos los requisitos para que le gustara a Milagros, corta duración, dificultad media/baja, cartas autoexplicativas y monedas (y por cierto, que monedas tan bonitas), por lo que aproveche y sin preámbulos jugamos una partida a 3 (o mejor dicho, un pringao contra el "Mortal Combo")... Así que tras una explicacion de 10 minutos, ya que deje la explicación de la mayoría de las cartas para cuando iban saliendo, ya estábamos metidos en faena y con la mecánica aprendida... 
Por alguna extraña razón, Milagros le dio una importancia desmesurada a los bomberos, que aunque son importantes, no son determinantes, pero cada vez que salia un bombero, ahí que ponía sus muñequillos, así que yo intente, con poco éxito, ir recogiendo otros beneficios, pensando que ataría pronto la partida y no tendría demasiada dificultad en ganar, pese a los bomberos..., pero no hay que subestimar al Mortal Combo y entre madre e Hija me fueron dejando cada vez con menos opciones de hacer nada, vamos, que a mitad de la partida, veía como mis esperanzas de conseguir algún barco eran mínimas, que tenia tres encargos sin hacer (aunque al final hice dos) y que cada vez que había un incendio veía como mi workimipel iba puntuando... en negativo. Así hasta el recuento final, en el que gracias a 10 puntos negativos no pude reengancharme a la cabeza y Mónica se alzó con la victoria esta vez, momento en el que Milagros me dijo "Es que los demoniets dels incendios te han quitado muchos puntos"

A día de hoy, y ha pasado casi un mes, sigo preguntándome porque dijo Demoniets, en vez de Bomberos...

 ¿Angeles o Demoniets?

PD- El juego le gusto mucho ;)



2 comentarios:

  1. pues no conocia este juego de nada pero voy a buscarlo, soy fanatica del Roma y si son del mismo autor seguro me engancha. Estupenda reseña suegril, sigue asi :o)

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  2. Además, el maldito juego se presta a asociaciones demoníacas (de ahí lo de los "deminiets", jeje), pues si alguien se despunta, el resto maquina vílmente acerca de qué modos retorcidos y ruines de frenar su ascenso pueden llevarse a cabo (subir las pujas de las cartas que el que va ganando NECESITA, etc). Por supuesto, son acuerdos que no tienen por qué durar mucho en el tiempo y ni siquiera mantenerse (gracias al orden del turno existente), por lo que el daño, moral y psicológico, puede ser brutal.

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