martes, 21 de septiembre de 2010

"El de los rusos y las mejoras" (a.k.a "Saint Petersburg")

Bien, pues mucho tiempo después vuelvo con una suegro reseña en toda regla y es que, como ya explique, he jugado poco este verano, pero uno de los juegos a los que he echado una partidilla con Milagros, ha sido "Saint Pestersburg", uno de esos juegos que personalmente considero imprescindibles, por su sencillez, posibilidades estrategicas y tiempo de juego...

El juego es obra de (los) autor(es) Michael Tummelhofer, que como ya expliqué en una reseña anterior, es el seudónimo que utiliza Bernd Brunhoffer, una de las cabezas visibles de la editorial alemana Hans im Glück a la hora de firmar juegos con dos de sus colaboradores, habiendo firmado otro juegazo (pese a no haber sido incluido entre los finalistas del JdA 2010) Stone Age. En cuanto al apartado gráfico..., bueno o te encanta o lo detestas y es que Doris Matthaus, dibujante entre otros de uno de los juegos con temática mas rara que se haya visto "Primordial Soup" (del que además es la  creadora), ha utilizado en sus ilustraciones un tono humóristico y cercano a lo infantil (de hecho casi todos sus diseños tienen este aspecto), que a los mas puristas historicoeurogamers no les gustará nada y a otra gente le encantará, pero que no deja a nadie indiferente, a mi no tengo miedo en decir bien alto (que no me disgusta).



A su izquierda, con 300 años de existencia, la versión histórica del Zar Pedro el Grande
a su derecha, la visión que hace 6 años tuvo Doris Matthaus del Zar Superstar.

Diseños graficos infantiloides a parte, estamos ante un buen juego de cartas que creció y se convirtió en tablero, pero de eso os cuento algo un poco mas tarde...
Siguiendo con la tónica general de los eurogames, "Saint Petersburg" no es una excepción y si, me refiero a que A- Tiene el tema y pegado y que B-Para pegar el tema ¿que mejor que el nombre de una ciudad?..., esta vez llevándonos a la construcción de San Petersburgo, de la mano del Zar Pedro I El Grande, allá por el 1700 y pico, valiéndose de un nutrido numero de artesanos (cartas verdes), que construyen edificios (cartas azules) y ayudado por un nutrido grupo de nobles (cartas naranjas), todos ellos mejorando por su bien y el de la ciudad (cartas multicolores).
No me voy a extender en la mecánica, porque seguro que hay alguna reseña por ahi buenisisima de la muerte, pero se puede resumir en que con esos cuatro grupos de cartas, además de un buen puñado de ruplos (unos billetitos  con la efigie de Pedro en su version Doris Matthaus) y unos bonitos marcadores dorados (acompañados de su s cartas, que se utilizan unos 5 segundos a lo largo del juego) que nos señalaran quién empieza cada ronda.
Dependiendo de las cartas que vayamos adquiriendo, en cada ronda de cada uno de los cuatro tipos de cartas, recibiremos dinero, puntos o ambas cosas, que nos permitirán seguir llenando la mesa de mas y mas cartas, que a su vez nos darán mas y mas dinero y puntos, o ambos, por lo que se recomienda jugarlo en una mesa grande, o directamente dejar el tablero y contar los puntos con un lápiz (cosa que además le dará un poco mas de intringulis al no saber cuantos puntos llevan los demás), porque como decía antes, cosillas de la sobreproduccion, nos encontramos con que este juego tiene un tablero cuya única finalidad es tener un track donde contabilizar los PV.

 El uso de estos instrumentos de contabilizacion de puntos
hubiera abaratado el coste de producción un 43,7%

Contado así igual no apetece demasiado jugar, pero como digo, para mi es uno de esos juegos imprescindibles, de los que no se parecen a ningún otro..., bueno igual si, pero no los he jugado. Por otra parte decir que como buen juego que se precie, también tiene su propia expansión, "Nueva Sociedad y El Banquete" centrada en aumentar el numero de jugadores a 5, añadir unas cuantas cartas a las ya existentes y meter con calzador una cartas de evento, que a mi gusto, desvirtúan el juego... tanto que solo las he probado una vez y me quedo con el original, así que mi consejo es que si solo lo vas a jugar a 4 y no te gustan demasiado las sorpresas desagradables, no compres esta expansión. Se me había olvidado, el juego termina en el momento que uno de los montones está vacio o se lleva a cabo la revolución y la ciudad pasa a llamarse Leningrado.

No se si lo había dicho ya, pero este creo que es un juego imprescindible en cualquier colección, por lo que siempre que me encuentro con uno de estos juegos, pienso en si le va a gustar a Milagros o no. Y este le gusta, y mucho. De hecho creo que antes de la solitaria partida de este verano y de la invasión del Dixit en nuestras vidas, es uno de los juegos a los que mas hemos jugado (en gran parte porque también es uno de los juegos preferidos de su hija).
Y es que su sencillez y colorido, aderezada de que buena parte de la partida tienes en tus manos un buen numero de billetes, es una de las combinaciones que a mi Suegra le apasiona, sabiendo con su sexto sentido cuando es momento de comprar y cuando no (cosa importantísima es en este juego y que me hace pensar que si ella hubiera nacido en otro tiempo seria accionista de bolsa... la próxima al Aquire!!!). El caso es que es uno de los juegos en los que se siente segura ya que sabe lo que hay que hacer para ganar y lo hace a menudo, en definitiva:

IM- PRESCINDIBLE

2 comentarios:

  1. Tus reseñas son cada vez mejores y más divertidas. Enhorabuena por tu trabajo. Un juego que no había probado y me han entrado ganas. Yo también juego con mi suegra, también ella es un tiburón cuando se trata de dinero y el Dixit también entró en su casa como una tromba. Creo que son constantes universales.

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  2. Muy buen juego que sorprendió a mi novia y a mí. Tema hiperpegado pero es tan refrescante que no importa en absoluto. Y a mí, en este caso, sí me mola la sobreproducción del tablero. Es tan bonito...

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